Érase una vez cerca de un bosque muy lejano una niña... ella tenia 13, tenia cabello largo; rubio y hermoso, ojos verdes y una estatura media, era la tipica niña linda de su pueblo.
Él, 18 años alto, bien parecido, leñador, era el tipico chico guapo de su pueblo.
Se conocieron, se hicieron novios, años después se casaron, él tenia 25, ella 20.
Vivieron en una cabaña que él mismo construyó, eran increiblemente felices.
Una semana antes de cumplir un año de matrimonio ella comenzó a preocuparse por el regalo de aniversario, qué sería tan perfecto como para darselo al hombre que ama?
un hacha? no, eso sería como recordarle su trabajo
una carta? era un detalle que ella le habia dado ya en muchas ocasiones
comida? no creia que fuese lo suficiente.
Salió en busca de un regalo, caminando por el pueblo y justo en un estante de una tienda de antigüedades vio el regalo perfecto: una cadena de oro para el reloj que su esposo tanto queria, este reloj era un regalo familiar, todas las noches antes de dormir lo limpiaba, y le daba un poco de cuerda a pesar de que sabia que ya no funcionaria jamás era su mayor tesoro.
La chica decidida entró a la tienda, preguntó por el precio y para su decepción era mucho más de lo que podia pagar ¿de donde sacaria tanto dinero?
Salió de la tienda y caminó desesperada pensando en cómo conseguir el dinero, de repente vió un letrero en una peluqueria "se compra cabello natural", entró sin dudarlo y preguntó
¿Cuánto me dan por el mio? el precio era mucho más de lo que imaginó, alcanzaba para la cadena, para una caja para poder guardar el reloj e incluso para llevar a arreglar el reloj con el mejor relojero del pueblo.
Está bien, cortenmelo.
Vendió su mayor atractivo, su pelo largo y rubio habia desaparecido, regresó a la tienda de antigüedades y compró la cadena y la caja, con el dinero restante llevarian juntos el reloj a arreglar.
Llegó el día del aniversario, ella le preparó su comida favorita, se cubrió la cabeza con un paño para que él no notara el corte (ya habría oportunidad de explicarlo después).
Su marido llegó a casa, la abrazó, la besó y le dió como regalo un estuche con un peine y unos broches dorados para adornar su hermoso cabello, regalo que compró vendiendo el reloj del abuelo...
Él, 18 años alto, bien parecido, leñador, era el tipico chico guapo de su pueblo.
Se conocieron, se hicieron novios, años después se casaron, él tenia 25, ella 20.
Vivieron en una cabaña que él mismo construyó, eran increiblemente felices.
Una semana antes de cumplir un año de matrimonio ella comenzó a preocuparse por el regalo de aniversario, qué sería tan perfecto como para darselo al hombre que ama?
un hacha? no, eso sería como recordarle su trabajo
una carta? era un detalle que ella le habia dado ya en muchas ocasiones
comida? no creia que fuese lo suficiente.
Salió en busca de un regalo, caminando por el pueblo y justo en un estante de una tienda de antigüedades vio el regalo perfecto: una cadena de oro para el reloj que su esposo tanto queria, este reloj era un regalo familiar, todas las noches antes de dormir lo limpiaba, y le daba un poco de cuerda a pesar de que sabia que ya no funcionaria jamás era su mayor tesoro.
La chica decidida entró a la tienda, preguntó por el precio y para su decepción era mucho más de lo que podia pagar ¿de donde sacaria tanto dinero?
Salió de la tienda y caminó desesperada pensando en cómo conseguir el dinero, de repente vió un letrero en una peluqueria "se compra cabello natural", entró sin dudarlo y preguntó
¿Cuánto me dan por el mio? el precio era mucho más de lo que imaginó, alcanzaba para la cadena, para una caja para poder guardar el reloj e incluso para llevar a arreglar el reloj con el mejor relojero del pueblo.
Está bien, cortenmelo.
Vendió su mayor atractivo, su pelo largo y rubio habia desaparecido, regresó a la tienda de antigüedades y compró la cadena y la caja, con el dinero restante llevarian juntos el reloj a arreglar.
Llegó el día del aniversario, ella le preparó su comida favorita, se cubrió la cabeza con un paño para que él no notara el corte (ya habría oportunidad de explicarlo después).
Su marido llegó a casa, la abrazó, la besó y le dió como regalo un estuche con un peine y unos broches dorados para adornar su hermoso cabello, regalo que compró vendiendo el reloj del abuelo...














